El libro se titula Ni venganza ni perdón. Pero México padeció a un Presidente que gobernó a base de rencores, venganzas simbólicas y desprecio por el conocimiento.
Arriaga quiere usar los libros como una forma de adoctrinamiento de los niños. No parece que la Presidenta esté en desacuerdo, pero Marx quiere ser el único propietario de los textos.
La expulsión de Arriaga era forzosa. Había criticado a su superior, el secretario del ramo, y dijo que el legado de López Obrador ha sido desvirtuado en el actual sexenio.
Las y los integrantes del FAD plantean, como ocurre en las sociedades democráticas, que “la reforma electoral anunciada requiere consenso, diálogo plural y respeto a la autonomía de las instituciones...
La salida de Arriaga permite recuperar un área de la SEP que debería estar en manos de pedagogos y especialistas en diseño curricular, no de un ideólogo.
Ahora con la facilidad de mundo digital y redes sociales es muy mas fácil observar los estilos de vida de los poderosos, de los famosos, de los artistas, de los deportistas profesionales, de tal manera que muchos pretenden igualarlos y utilizan algo que termina provocando muchos problemas, como es el caso de las deudas y de los créditos para tener acceso a cosas como los “demás tienen”.