Es importante celebrar los éxitos de los jugadores, pero eso no deja que durante las siguientes semanas también al festejar, no escondamos el impacto que ha tenido la violencia en México.
Hasta ahora, el proyecto de la planta de amoniaco en el Municipio sinaloense de Ahome ha sido sostenido contra viento y marea por una conjunción de extraños intereses
Altos mandos del Ejército, en activo y en retiro, en su momento me han dicho, que todo el equipo, el de tierra y aire, con el que cuenta el Ejército es obsoleto, y también lo son las armas.
Ese forcejeo retórico y operativo entre CNTE y la Presidencia de la República se ha producido en el marco de una definición de campos ideológicos y políticos de más largo alcance.
Espero no sufrir un sino tan aciago si auguro que el cochecito que el Gobierno de la 4T fabricará, el Olinia, no se le va a vender, primero por ser cochecito, y luego por ser del Gobierno.
Un secretario de Economía que domina su tablero de metas no necesita refugiarse en escenarios hipotéticos. Los usa quien no quiere, o no puede, mostrar los reales.
Ahí estamos, cada cuatro años, renovando la esperanza de que le vaya bien a los nuestros en ese mágico rectángulo verde.
Y cuando inevitablemente viene la desilusión, lo que sigue es…la fiesta.
Porque los mexicanos festejamos hasta las derrotas.