Lo que debió haber sido una victoria para ambos países — el arresto de dos grandes líderes del narcotráfico — es ahora un pleito internacional. Algo está muy raro.
Si un gobierno contrata a un asesor debería, por lo menos, hacerle caso, cosa que no ocurrió cuando Sheinbaum era jefa de Gobierno de la Ciudad de México.
No es que a Ricardo Salinas Pliego le resulte lejano o inusual el posteo insultante y vulgar en redes sociales. Pero ayer rebasó sus propios límites al insultar y calumniar a la Presidenta de México
La buena noticia es que Ismael “El Mayo” Zambada fue condenado a prisión perpetua. La mala es que esa sentencia no se la impuso un tribunal mexicano, sino uno norteamericano.
Incómoda debe haber estado la señora Sheinbaum en su asiento, y más cuando España obtuvo la victoria. Seguramente se vio obligada a felicitar al soberano, siendo tan anti hispanista como es.
Con esta política trumpiana, la frontera entre protesta social y terrorismo se difumina y EE.UU podría presionar para endurecer la represión contra movimientos campesinos, sindicales e indígenas de México, Brasil o cualquier país.