Qué escena tan desconcertante, tan contradictoria: el 8 de marzo, la primera Presidenta de México hablaba de la llegada de las mujeres al poder… pero a su alrededor no había feministas ni madres buscadoras, sino militares.
Sostengo la opinión que he tenido desde 1996 cuando aparecieron los senadores plurinominales: Nunca me gustó su existencia por no representar a ningún electorado.
El que México tenga a una mujer Presidenta, también comandante en jefe de las fuerzas armadas, es un paso adelante, pero no significa que hayan llegado todas.
El mayor peligro para México quizás está dentro del país. Trump no solo estaría construyendo un escudo alrededor de México: podría usar ese escudo como palanca para actores domésticos que ya existen y esperan este momento.