Edición México
Suscríbete
Ed. México

El Imparcial / Columnas | Noticias de México | EL IMPARCIAL /

Noroña

A lo largo de los años, Noroña ha sabido darse a conocer a nivel nacional.

Genaro  Lozano

Genaro Lozano

Nunca he conversado con el senador Gerardo Fernández Noroña, cosa que lamento, pero lo he visto en el Senado varias veces y he seguido su trayectoria política. ¿Y cómo no? A lo largo de los años, Noroña ha sabido darse a conocer a nivel nacional.

Es un hábil comunicador político que ha acompañado al lopezobradorismo y a la izquierda desde hace décadas y que ha generado mucha polémica por su estilo confrontativo y por caer en contradicciones como ser de la 4T y viajar en clase ejecutiva a Europa. Sin embargo, estas críticas al legislador no sólo tienen un tufo clasista, sino que ocultan la importancia de la diplomacia parlamentaria, así como el hecho de que Noroña está haciendo un buen trabajo presidiendo el Senado y representando a sus electores.

El reciente viaje del senador a Francia para participar en la Conferencia Europea de Presidentes de Parlamentos se convirtió en una oportunidad desperdiciada para hablar de la necesidad de tender puentes con los legisladores de otros países, especialmente en este momento en el que EU lanza guerras comerciales y pelea con sus aliados.

En las redes sólo se vio al senador dirigir un discurso ante un auditorio semivacío, como casi siempre ocurre en estas reuniones, pero después mantuvo encuentros con diferentes parlamentarios europeos, entre ellos el presidente del parlamento neerlandés y con el vicepresidente de la Cámara de los Comunes del Reino Unido (país con el que estamos negociando un TLC), entre otros. Y esta es la parte medular de los viajes de legisladores o de la diplomacia parlamentaria.

Noroña fue invitado a hablar en el Consejo de Europa porque es presidente de la mesa directiva del Senado. Una invitación así no se debe rechazar porque el Senado comparte constitucionalmente funciones de política exterior y porque esos viajes son parte de la diplomacia parlamentaria, la cual es una buena herramienta de cooperación entre los países en temas globales como comercio, democracia, migración, derechos humanos o política de drogas.

Hay quienes piensan que estos viajes de legisladores no sirven, que son turismo legislativo, pero lo cierto es que los legisladores ayudan a defender el interés nacional de un Estado en el mundo y hay varios casos en los que la diplomacia parlamentaria ha sido exitosa. Por ejemplo, en momentos en los que la relación bilateral entre México y EU ha sido complicada, los encuentros interparlamentarios han ayudado a suavizar desencuentros entre los ejecutivos. El libro de “El actor controvertido” de Rafael Fernández de Castro trae innumerables casos históricos de ello.

Noroña sí ha hecho de sus causas y de sus batallas el motivo de su vida pública. Él representa lo mismo la defensa de AMLO ante el desafuero que intentó Vicente Fox que la batalla por el voto y la exigencia del recuento durante el cochinero electoral que impuso a Felipe Calderón en el 2006.

Noroña también fue un marcapasos constante de las atrocidades de la guerra contra el narco de Calderón y de la corrupción en el sexenio de Peña. En ese sentido, Noroña representa a un sector amplio del electorado y lo hace bien. Como presidente del Senado ha hecho un trabajo digno y hasta respetuoso de sus colegas, incluida la relación con la saliente presidencia de la Suprema Corte de Justicia.

Quizás el problema principal de Noroña sea que es demasiado impulsivo. Las respuestas en redes y en la comunicación institucional del Senado han sido personalizadas a un periodista y esos dimes y diretes son una oportunidad desperdiciada para hablar del fondo del asunto, de la diplomacia parlamentaria y del clasismo en las críticas a Noroña.

Basta con ver los comentarios no moderados que hay en las notas que hablan de Noroña, los comentarios en las redes sociales o el video del enojo que le causa a un viajero el que Noroña tenga una American Express y que use la sala exclusiva del aeropuerto.

Noroña ha sido un buen representante del movimiento que llevó a AMLO y a Sheinbaum a la Presidencia, hoy es una autoridad del Estado mexicano y ahí es donde pierde cuando se comporta aún como el rebelde que siempre ha sido.

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí