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La Niña regularía el clima de México en los próximos días

Durante la última semana de marzo, se espera que las condiciones típicas de La Niña con tendencia a Neutro.

CIUDAD DE MÉXICO.- — El pasado jueves 13 de marzo de 2025, el Centro de Predicciones Climáticas confirmó la persistencia del fenómeno de La Niña, el cual ha mostrado una variación notable en su intensidad.

Durante febrero y los primeros días de marzo, la anomalía térmica pasó de -0.6 °C a 0.0 °C, lo que indica un debilitamiento del evento, aunque su influencia se espera que continúe a lo largo del verano y posiblemente hasta el inicio del otoño en el hemisferio norte.

En la costa del Pacífico, frente a Perú y Ecuador, las aguas oceánicas experimentaron un rápido calentamiento debido a alteraciones en los vientos regionales, lo que propició la aparición de un evento conocido como “El Niño costero”.

Sin embargo, esta condición no se mantuvo por mucho tiempo, pues las temperaturas descendieron nuevamente, casi eliminando este fenómeno local.

Mientras tanto, en la región del Pacífico ecuatorial, La Niña ha comenzado a mostrar signos de reactivación con un nuevo enfriamiento en las aguas superficiales.

¿Qué se espera en los próximos meses?

El Instituto de Investigación Internacional para el Clima y la Sociedad ha actualizado su análisis probabilístico sobre la evolución de los fenómenos El Niño, La Niña y la fase Neutra.

Aunque no se observan cambios significativos en las proyecciones, se destaca que la fase Neutra tiene una probabilidad de hasta el 90 % de establecerse en abril, con una tendencia a mantenerse durante el verano con una probabilidad que oscila entre el 45 % y el 65 %. Para el otoño, la probabilidad de neutralidad desciende ligeramente al 40 %.

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En cuanto a La Niña, se prevé que vuelva a ganar fuerza a lo largo del verano. En junio, su probabilidad de presencia es del 10 %, pero este valor aumenta progresivamente hasta alcanzar el 40 % en el otoño, equiparándose con la posibilidad de una fase Neutra.

Por otro lado, la presencia de El Niño es prácticamente descartada durante el verano, aunque su probabilidad podría aumentar hasta un 20 % hacia finales de 2025, siendo el evento menos probable hasta el momento.

Dado que la fase Neutra es el escenario más probable en los próximos 3 a 9 meses, las proyecciones meteorológicas se basan en esta condición predominante.

No obstante, es importante subrayar que esto no descarta la posibilidad de eventos climáticos extremos como olas de calor, lluvias intensas, sequías o ciclones tropicales, aunque estos ocurrirían con menor frecuencia en comparación con los periodos dominados por El Niño o La Niña.

Clima en primavera y verano con ‘La Niña’

Las previsiones actuales indican que la primavera será menos calurosa y con mayor presencia de lluvias.

Durante la última semana de marzo, se espera que las condiciones típicas de La Niña con tendencia a Neutro ayuden a regular las temperaturas.

De hecho, en varias ciudades ya se ha registrado una reducción de entre 2 y 5 °C en comparación con el año pasado, cuando se experimentaron intensas olas de calor.

Pronósticos de clima con ‘La niña’ por mes

Para abril, se pronostican entre uno y dos periodos adicionales de lluvias en los estados del norte, noreste, centro y oriente del país. Estos episodios serán impulsados principalmente por frentes fríos, vaguadas polares y Depresiones Aisladas en Niveles Altos (DANAs), que interactúan con el calor propio de la temporada y la geografía nacional.

A medida que avance mayo, podría presentarse otro evento lluvioso, coincidiendo con la llegada de los primeros sistemas tropicales.

A nivel estadístico, cuando la fase Neutra se establece en verano, no existe un patrón definido sobre su impacto climático.

Sin embargo, en general, se observa una tendencia a la normalización de las precipitaciones, temperaturas y actividad ciclónica. A pesar de esto, no se descarta la posibilidad de eventos aislados extremos, como olas de calor, inundaciones, sequías o ciclones.

Algunas fuentes no especializadas han difundido la idea errónea de que la temporada de lluvias comenzará en abril. Sin embargo, esto es incorrecto. La realidad es que la primavera finalizará en mayo con un inicio de la temporada de lluvias dentro de los parámetros habituales, influenciado por frentes fríos y las primeras ondas tropicales.

Proyecciones hacia el segundo semestre del año

Conforme avance junio, las precipitaciones se intensificarán en el centro y sur del país, desde Jalisco hasta Veracruz, incluyendo el Valle de México.

También se prevé un aumento de lluvias en el noroeste, donde el Monzón Mexicano y la Vertiente del Golfo de México jugarán un papel crucial en la distribución de las precipitaciones.

Durante julio y principios de agosto, la tradicional Canícula podría manifestarse con mayor intensidad, reduciendo las lluvias y aumentando las temperaturas en varias regiones.

No obstante, en agosto y septiembre, las precipitaciones volverán a incrementarse rápidamente, alcanzando un segundo y último pico junto con el aumento de la actividad ciclónica y el paso de ondas tropicales.

Algunos modelos climáticos sugieren que el inicio del otoño podría ser más lluvioso de lo normal, lo que indica un panorama en general favorable.

Aun así, se debe considerar que el sureste y algunas zonas del norte del país podrían experimentar una reducción en la cantidad de lluvias en comparación con otras regiones.

En términos generales, la temporada climática que se avecina presenta variaciones que pueden influir en distintos sectores del país.

Aunque la incertidumbre aumenta cuanto más lejanos son los periodos de proyección, estas tendencias permiten tener un panorama general sobre lo que se espera en los próximos meses.

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