Edición México
Suscríbete
Ed. México

El Imparcial / Columnas /

De los aranceles

En el mundo entero; Europa, China, México y Canadá, manifiestan estar muy molestos con el presidente Donald Trump.

Ruben García Benavides

En el mundo entero; Europa, China, México y Canadá, manifiestan estar muy molestos con el presidente Donald Trump por estar aplicando aranceles que de alguna forma son negativos para la economía de los Estados Unidos y las otras naciones mencionadas que son víctimas de estos impuestos, que naturalmente no debían ser. China por ejemplo de hecho se ríe de ellos y recurrirá a los organismos que sin duda aplicarán las exigencias propias del derecho universal al respecto; es decir no permitir que Donald Trump, por sus pistolas, unilateralmente aplique los aranceles, sin estar de acuerdo el organismo correspondiente a nivel global. La mayor agresión Trump: el uso de su dictadura al respecto. Con Trump, los acuerdos internacionales en materia económica se los pasan por el “arco del triunfo”.

El tema es complejo. Las medidas de Trump, no tengo la menor duda, son de carácter nacionalista. En este caso específico, entre el expresidente mexicano y Andrés Manuel López Obrador y el presidente norteamericano existe una similitud respecto a su patriotismo. Este nacionalismo, no tiene adversarios que de hecho tengan razón; con un aspecto fundamental: Donald Trump es el presidente de una nación que por décadas se ha beneficiado con las libertades, contrarias sin duda a los países socialistas. Pero el control del socialismo de su economía y sus habitantes, con Trump, quiéralo él o no, se convierte en un necio por otra parte contra la población y su economía, en el sentido que dice: “Aquí se hace lo que yo ordeno”, conducta semejante a las los controles de los países socialistas. El gran problema: Esto es aproximación a la dictadura. Lamentable. Incluso, como antes expresé en torno a China; las economías internacionales tienen reglas; es absolutamente reprobable el uso de aranceles, por ejemplo, de manera unilateral. Trump resulta semejante a una dictadura socialista, que es por la que la economía liberal al frente de Norteamérica ha conducido a los países occidentales. De hecho, con estas medidas de aranceles a las naciones impuestos unilateralmente por Trump, de hecho, se convierte, quiéralo o no, en un dictador. Y la pregunta obvia es: ¿dictador o patriota? ¿Me podría contestar usted esta pregunta? (Ahora lo involucro apreciable lector; y no le saque)

Yo tengo un razonamiento fundamental: consiste en entender plenamente el liberalismo económico, que implica obligadamente en la libertad de los países de crecer y desarrollarse. Si en un momento dado del desarrollo de las naciones superan a los Estados Unidos, ahora este deberespetarse y asumir su derrota. El crecimiento de China, por ejemplo, que incluyó su mano de obra barata por los milmillones de su población y material automotriz de calidad menor a la de Norteamérica; Bueno, esta realidad no estaba enlos protocolos o reglas no esperadas en larealidad del desarrollo liberal de EstadosUnidos. En este caso se diría que los aranceles son justificables sin duda; China está invadiendo con sus productos a las naciones, incluido Estados Unidos. Aun conello, lo que China ha expresado: Acudirá alos protocolos legales de carácter internacional y obligará a Trump a que no use sudictadura personal al respecto. Todas lasnaciones, incluso México y Canadá, deberían hacer lo mismo.

*- El autor es Profesor Emérito, UABC, por la Facultad de Arquitectura. Creador Emérito, ICBC. Artista plástico.

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí