La nave Hera supera sobrevuelo a Marte y continúa su misión espacial
La misión Hera, el innovador proyecto de defensa planetaria de la Agencia Espacial Europea (ESA), ha alcanzado un hito crucial
La misión Hera, el innovador proyecto de defensa planetaria de la Agencia Espacial Europea (ESA), ha alcanzado un hito crucial en su travesía interplanetaria tras completar con éxito un sobrevuelo próximo a Marte y su enigmática luna Deimos. Esta maniobra marca un paso esencial en su camino hacia el sistema binario de asteroides Didymos.
Durante esta aproximación, la nave utilizó la atracción gravitatoria del planeta rojo como un impulso estratégico que la redirige hacia su destino final, además de poner a prueba sus avanzados instrumentos científicos. Josef Aschbacher, director general de la ESA, calificó el sobrevuelo como un “logro exitoso” a través de su cuenta en la red social X.
Se espera que la ESA publique mañana imágenes y datos clave obtenidos durante este encuentro celeste. De acuerdo con los cálculos, las cámaras de Hera capturaron imágenes de Marte desde aproximadamente 5.000 kilómetros de distancia, mientras que Deimos fue fotografiada a solo 1.000 kilómetros, brindando una oportunidad sin precedentes para analizar este pequeño y misterioso satélite y, al mismo tiempo, realizar una calibración detallada de los instrumentos de la nave.
Lanzada en octubre de 2024, Hera —una sonda del tamaño de un automóvil— avanza en su ambicioso objetivo de explorar el único asteroide cuya órbita ha sido alterada por intervención humana. Está previsto que llegue a Didymos en otoño de 2026, donde analizará los efectos del impacto provocado por la misión DART de la NASA en 2022.
El sobrevuelo de Marte ha sido una de las maniobras esenciales para optimizar la trayectoria de la sonda. Según datos preliminares de la ESA, la máxima cercanía de Hera a Marte ocurrió a las 12:51 GMT, mientras que su aproximación a Deimos tuvo lugar a las 12:07 GMT.
El objetivo final de esta expedición es estudiar en profundidad el sistema binario de asteroides, centrándose especialmente en Dimorphos, el menor de los dos cuerpos celestes con un diámetro de 150 metros. Este asteroide fue el blanco de la nave DART de la NASA, que logró modificar su órbita en aproximadamente 30 minutos mediante un impacto cinético.
Hera y DART son proyectos complementarios dentro de la iniciativa AIDA (Asteroid Impact and Deflection Assessment), un esfuerzo conjunto de las agencias espaciales estadounidense y europea para desarrollar y perfeccionar tecnologías capaces de desviar asteroides potencialmente peligrosos para la Tierra.
Aunque el impacto de DART fue documentado por su propia cámara y por el satélite italiano LICIACube, que registró la eyección de material tras la colisión, aún quedan muchas incógnitas por resolver. Hera desempeñará un papel fundamental en este sentido, proporcionando datos precisos sobre las consecuencias del impacto.
Entre las preguntas clave que busca responder se encuentra si la colisión generó un cráter en Dimorphos o si alteró significativamente su estructura general. Para ello, la misión cuenta con la colaboración de más de 100 empresas e institutos europeos, además del apoyo de la agencia espacial japonesa JAXA.
Con estos hallazgos, la humanidad avanzará un paso más en su capacidad de defensa planetaria, preparándose para futuros desafíos que podrían amenazar nuestro mundo.